Las 10 razones por las que no estás usando el vídeo en tu proyecto.

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Y no me digas que no, porque es que sí.

Todos los días te pones delante de la pantalla, entras en tus perfiles sociales, y comienzas a consumir vídeos. De otros.

Algunos porque te han hecho reír, otros porque crees que son interesantes para tus contactos, y otros porque te parecen “demasiado buenos” como para no verlos. El caso es que al final de la jornada has visto, comentado, puntuado y compartido muchísimos vídeos de distintas fuentes, y ninguno de ellos era tuyo.

¿Por qué?

Ya tienes claro lo importante que es el vídeo, y no hace falta que te lo diga yo, estamos todos hartos de leer los motivos:

  • La gente ya no lee, prefiere ver vídeos.
  • Los vídeos generan más confianza y engagement que cualquier otro tipo de contenido.
  • Los vídeos se comparten más fácilmente en redes.
  • Un vídeo ayuda a tomar decisiones de compra importantes.
  • Y un largo etcétera lleno de topicazos.

Pero es cierto. Todo ello.

Entonces, ¿por qué no estás usando el vídeo ya en tu propio beneficio?

Eso te lo digo yo ahora mismo. Pero déjame adelantarte que ninguna de las 10 excusas que he preparado valen para no aprovecharte de lo que ya muchos se están aprovechando. No sé si has probado a buscarte en Youtube pero si no tienes presencia en vídeo ya sabes quién aparecerá tras la búsqueda: tu competencia.

Entonces, ¿no crees que ha llegado el momento de ocupar tu sitio? No te hablo de ser los números uno. Te hablo de -al menos- estar ahí cuando el usuario nos busque. Si además lo que se encuentre merece la pena o le aporta algo, habremos ganado la batalla.

 

Las 10 razones por las que no estás usando el vídeo en tu proyecto.

 

1. Crees que el vídeo es caro.

Lo siento pero no. No es caro.

Un vídeo costará todo lo que tú quieras que cueste, lo que significa que siempre habrá una estrategia de vídeo marketing apropiada para tu presupuesto. ¿O acaso ese vídeo de gatitos tropezando tan gracioso lo has compartido por estar grabado en alta definición? Seguro que no.

Se trata de encontrar qué puedes hacer con tus propios medios (o invirtiendo una pequeña cantidad) para crear algo que de verdad aporte a tu comunidad. Algo útil, no caro.

Y desde luego tienes varias opciones:

  • Contratar una productora y hacer un vídeo épico pero que no garantice nada.
  • Invertir miles de euros en Google Adwords para que tus vídeos se vean en Youtube.
  • Ponerte manos a la obra y empezar a analizar a tu audiencia para saber qué les gusta.

SOLUCIÓN: “Saca tu smartphone del bolsillo y empieza a grabar vídeos para promocionar tu proyecto. Pero hazlo YA.”

Estudio grabacion Pepe romera

2. Piensas que mejor no hacer nada a hacer algo cutre.

Bueno, tampoco te voy a decir que cualquier cosa sirva.

Pero hay algo en lo que nos escudamos todos, el “y si…”.

Tengo una buena idea para un vídeo, pero ¿y si…

  • …le pido una cámara mejor a un amigo fotógrafo?
  • …lo grabo en el parque para darle un toque natural?
  • …lío a una amiga actriz para que salga por mí porque yo no me atrevo?

Y al final no sólo no lo hacemos, sino que perdemos tanto tiempo pensando cómo lo hubiésemos hecho que es mucho peor. A mí personalmente me repatean estas circunstancias, por eso soy de decisiones rápidas (por locas que sean), porque prefiero que sea imperfecto a no hacerlo. Cuando el producto esté probado y vea que existe una conexión con mi potencial audiencia, entonces invertiré más tiempo, dinero y esfuerzo en profesionalizarlo. Pero lo importante al principio es medir, medir y medir.

SOLUCIÓN:“Prefiero un vídeo que no sea perfecto a uno alucinante que no se haga nunca.”

 

3. Prefieres apostar por otro tipo de contenidos.

Lo entiendo.

Llevas mucho en esto de las redes sociales y ya lo has probado todo. Monitorizas facebook, sabes los hashtags que más funcionan cada día, y tienes a punto esa foto del café para dar los buenos días mañana a primera hora. Bravo.

Pero, ¿no se te ha ocurrido pensar que todas esas fotos y esos textos, que todas esas infografías e ilustraciones podrían estar diciéndote algo? Algo importante y tremendamente útil que podría ayudarte a llegar a más audiencia.

Déjame que te cuente un caso personal.

Hará cosa de un año y pico llegué casi de rebote -como muchos otros hitos en mi vida- a una radio de tirada nacional para colaborar semanalmente en una pequeña sección en la que hablaba de redes sociales. Estaba encantado (hacer radio me encanta) y quería aportar “algo más” al programa, de modo que, barriendo para casa, decidí hacer un vídeo semanal con un gag cómico. Sólo para subirlo a la página de facebook del programa.

Pues bien, antes de que los vídeos llegaran a esta página, las publicaciones eran siempre fotografías, texto y algún evento. Y el alcance era de unas 80 personas por cada una de ellas.

Cuando subimos el primer vídeo llegamos a más de 1.500 personas. Orgánicamente.

Pero es que cuando publicamos el especial de navidad superamos las 2.000 personas alcanzadas.

En la radio no podían estar más contentos.

Entonces, no te quiero convencer. Bueno realmente sí. Pero lo que sí que quiero es que al menos le des al vídeo la oportunidad de formar parte de tu abanico de contenidos. Estoy seguro que aquellos que no tienen tiempo para leer tus textos, o a los que las imágenes no les dicen nada, el vídeo les hará entender lo que quieres decir mucho más fácilmente.

SOLUCIÓN: “El vídeo es el contenido de más valor actualmente, y el que diga que no MIENTE.”

Youtube Video Marketing Pepe Romera

4. No tienes ni idea de hacer vídeos.

Ni yo. Pero me lo paso bomba aprendiendo mientras los hago.

Hacer vídeos es tan divertido como útil, y te puedo asegurar que cada uno que haces provoca en tu cerebro una chispa que te da al menos dos ideas más. No has terminado uno cuando ya quieres empezar con el siguiente.

¿Mi primer vídeo? Horrible, desastroso. El audio no se oía y yo parecía de todo menos lo que quería parecer. Pero aprendí que tenía que añadir anotaciones al final de mis vídeos para poder dirigir el tráfico a otros vídeos de mi canal antes de que aparecieran los recomendados.

En mis numerosas clases he encontrado perfiles de todo tipo.

  • Usuarios expertos del mundo audiovisual.
  • Profesionales de otras ramas de la comunicación que querían especializarse.
  • Trabajadores de cualquier sector con inquietudes en cuanto al vídeo en redes sociales.

Y no vi ninguno de ellos que no tuviera una buena idea para su negocio que no se pudiera trasladar al vídeo. Y a ninguno les ha frenado el no conocer una herramienta de edición de vídeo o cómo colocar un smartphone en un trípode para grabar un vlog. A ninguno.

SOLUCIÓN: “Lo que sepas o no me da igual. Importa dónde quieres llegar con tus vídeos.”

 

5. Hiciste un vídeo y no te trajo ni un cliente nuevo.

Amigo, eso nos ha pasado a todos.

Hace unos meses un amigo, que tiene una productora audiovisual increíble, que hace vídeos estupendos en una calidad más que profesional y con el más cuidado de los mimos, me dijo:

“Pepe, nadie comparte mis vídeos”.

Y la respuesta era fácil: nadie comparte tus vídeos porque son una mierda.

Y ojo que no lo eran, para nada. Eran vídeos técnicamente perfectos, con una estética, ambientación y edición exquisitos. Pero eran anuncios.

Nadie quiere ver anuncios en su timeline. Da igual que sean tuyos.

Por eso debes olvidarte, aunque sólo sea por un momento, de todo lo que sabes.

  • Olvida lo bien que sabes manejar tu cámara para sacar los mejores planos.
  • Olvida todo ese equipo que has comprado y que da una calidad alucinante de sonido e iluminación.
  • Olvida tus contactos en vestuario, maquillaje y casting.

Y empieza a pensar qué están viendo tus clientes.

  • Qué les gusta.
  • Qué necesitan aprender.
  • Cómo puedes ayudarles.
  • Qué les gustaría a sus amigos.

De esta forma tus vídeos comenzarán a llenarse de sentido en redes sociales, donde la publicidad y el marketing hay que saber entenderlo.

SOLUCIÓN: “Nadie quiere ver anuncios en redes sociales. Ni siquiera los tuyos.”

 

6. No sabes qué lenguaje usar, ni en qué red social moverte.

Creo que mi madre todavía no sabe muy bien a qué me dedico, porque cuando se rompe la tele, me llama.

“¿Tú no has estudiado cosas de estas de la tele?”

El caso es que cuando le tengo que explicar a mi madre a qué me dedico (he exagerado un poco, realmente sí que lo sabe), no uso las mismas palabras que usaría para explicárselo a un cliente, o a un grupo de alumnos de periodismo y comunicación. Aunque yo siempre soy el mismo.

El mensaje no cambia, pero sí lo hace el lenguaje.

Con los vídeos pasa lo mismo: debemos adaptar nuestros vídeos, pero no nuestro mensaje, para la audiencia a la que van dirigidos. Es así de sencillo.

Quizá los vídeos deberían ser más rápidos y trepidantes para el público más joven.

Puede que para un sector más senior el ritmo debería caer ligeramente y dejar que las imágenes hablen por si solas.

Sea como fuere, siempre deberemos escuchar atentamente, y buscar esa fiesta donde están todos ellos. Y mucho ojo, que en esto del vídeo marketing hay muchas fiestas:

  • Vine y la inmensa comunidad de viners que existe actualmente.
  • Instagram vídeo o cómo los tentáculos de facebook ads pueden extenderse fácilmente.
  • Twitter y Facebook Video. Si son de forma nativa, tenemos las de ganar, chicos y chicas.
  • Facebook live y Periscope. No lo digo, lo hago.
  • Snapchat. ¿Alguien se acuerda de “hablando se entiende la basca?

SOLUCIÓN: “Establecer los canales y definir el lenguaje de los vídeos, la clave de todo.”

7. No conoces a tu audiencia.

Ese es un error muy gordo, y sólo tú eres el culpable.

Culpable por no escuchar, por no preguntar, por no analizar y por no preocuparte. Pero sobre todo culpable por disparar al aire.

¿No te gustaría que cada vez que sacases un producto a la venta todo el mundo se interesase?, y para que eso suceda, ¿no analizas antes el mercado?, ¿y la competencia?

Pues con el vídeo pasa lo mismo, pero peor.

Hacer un vídeo es muy divertido, no lo niego. Pero también es muy costoso, requiere mucha energía y tiempo, sin hablar del dinero. Por eso desde aquí quiero darte un consejo: no hagas un vídeo sólo porque te apetece hacerlo. Si hablamos de marketing, hablamos de analítica, de medición o, lo que es lo mismo, de escuchar. Así que intenta dar en el clavo con ese vídeo que tanto te va a costar hacer, y para ello tienes muchas opciones.

  • Compartir varios vídeos de distintos estilos y comprobar cuales generan más interacción.
  • Lanzar encuestas directamente para comprobar qué esperan de tus vídeos aquellos que te siguen.
  • Acabar todos tus vídeos con una llamada a la acción bien clara: ¿Qué te gustaría ver en el siguiente vídeo?

SOLUCIÓN: “Casi más importante que tus vídeos es para quién los haces.”

 

8. Tienes el único negocio del planeta que no quiere crecer.

En ese caso enhorabuena.

Si tu empresa no necesita crecer.

Si tienes todos los clientes que necesitas. O más.

Si estás en redes sociales sólo para aumentar tu ego, entonces puede que no necesites el vídeo.

Pero si estás en el 99,93% restante, necesitas el vídeo desde ya mismo, y no hace falta que te lo diga.

Estás harto de ver vídeos de la competencia.

Sabes que el vídeo debería formar parte activa de tus publicaciones, pero no hay forma de arrancarse.

Estás convencido de que un vídeo haría que ese producto se vendiera más. Mucho más.

Pues entonces no te queda otra más que ponerte las pilas. Sacarle punta a los lápices y empezar a currarte una estrategia de vídeo marketing de las que hacen historia. No va a ser fácil, no va a ser inmediato, pero lo vamos a pasar genial y tus clientes lo están deseando.

SOLUCIÓN: “Si no quieres crecer con tu negocio haces bien en no usar el vídeo.”

9. No tienes tiempo.

Eso no me lo creo.

No puede ser que no tengas tiempo. Lo que no tienes es el vídeo en tus prioridades. Y lo entiendo.

Pero, ¿y si sacamos un rato a la semana para pensar en nuestro negocio y en cómo darle un empujoncito con el vídeo?

Una hora a la semana, no te pido más.

Nos pondremos a ver vídeos de la competencia, apuntaremos sus títulos, averiguaremos sus palabras clave y apuntaremos en un papel todo lo que no han hecho. Pensaremos en lo que podemos hacer y en lo que podemos gastar, y cuando vamos a querer hacerlo.

En el momento en el que tengamos la idea clara, necesitaremos más tiempo. No mucho más, pero tampoco te lo voy a tener que pedir, porque para cuando tengas la idea clara tú mismo buscarás el tiempo para empezar a grabar tus vídeos. Porque habrás encontrado la motivación suficiente.

¿Entonces que hacemos? Buscamos un día, sólo uno, para grabar nuestros vídeos. En esto de la producción audiovisual existe una verdad absoluta: cuesta más organizarlo todo y encontrar el día que grabar el vídeo. Por lo que te recomiendo que ya que has encontrado el momento y el equipo, aproveches para grabar todos los vídeos que puedas. De esta forma tendrás listo el “arsenal” para ir publicando poco a poco.

¿Has visto? Al final sí tenías algo de tiempo.

SOLUCIÓN: “Una vez publicado, tu vídeo trabaja 365*24 para ti, así que merece la pena.”

 

10. Las cámaras no te gustan.

La frase que me viene siempre a la cabeza: el que tiene vergüenza, ni come ni almuerza.

De la misma forma que la mejor manera de alcanzar la interacción con el usuario al finalizar un vídeo es algo tan sencillo como pedirlo, nosotros tenemos que ser conscientes de que la cámara no está más que permitiéndonos mirar a los ojos a todos aquellos que están al otro lado. Ya sea para mostrarles un producto, un argumento o presentarles un servicio. Y lo hará para nosotros siempre que alguien nos busque, lo cual no es nada despreciable.

Cuando nos colocamos delante de una cámara, o de una audiencia, a menudo nos cohibe el hecho de que entre esas personas puede haber alguien que sepa más que nosotros, o que desapruebe o no comparta lo que estamos diciendo. Eso es normal y significa que lo estamos haciendo bien (no se puede tener contento a todo el mundo), pero no debemos permitir que nos afecte.

En lo que debemos concentrarnos es en aquellos a los que sí podemos ayudar con nuestros vídeos. Siempre habrá alguien que agradezca nuestro trabajo y pueda beneficiarse de ello. Es en esas personas en las que hay que pensar.

SOLUCIÓN: “Supera el miedo a la cámara pensando en aquellos a los que puedes ayudar con tus vídeos.”

 

La solución para incorporar el vídeo en tu proyecto de una vez por todas.

 

Ponte a hacer vídeos YA.

Te lo puedo decir más alto pero no más claro. Dentro de unos meses te arrepentirás del tiempo que no has dedicado a hacer tus propios vídeos anteriormente. Pero mejor lamentarse por el tiempo perdido que seguir arrastrando la duda.

 

El vídeo es tu mejor representante.

Otro topicazo sobre el vídeo en redes sociales es que el este consigue antes que cualquier otro tipo de contenido transmitir una idea o concepto. Y es cierto.

Y os lo digo yo, que he llorado con un anuncio de Coca-Cola.

Pero si en lugar de hacer llorar a treinteañeros de metro noventa empleamos el poder del vídeo para trasladar una idea sobre qué es exactamente nuestra empresa, sobre qué representa o qué quiere hacer para mejorar el mundo. Si conseguimos eso, entonces habremos tocado la patata el corazón del cliente, y ese es el primer paso para una relación comercial duradera.

Entonces no te lo pienses. Haz un vídeo que de verdad seas tú. O tu proyecto. Y déjalo trabajar para ti. Aprovéchate. Explótalo. Hasta que todo el mundo sepa quién eres gracias a él.

 

Tu idea, tu baza más importante.

No me canso de decir que lo que me gusta de vivir en el futuro es que estamos todos al mismo nivel. Marcas y usuarios.

Esto significa que da igual el dinero que tenga esa multinacional con una decena de creativos bien pagados que piensan ideas sentados alrededor de una mesa de ping-pong. Si tu idea es mejor, el mundo se va a enterar.

Y aquí quiero extender lo comentado antes: dan igual los medios técnicos de los que dispongas, siempre que puedas alcanzar un mínimo de vídeo y de audio. Da igual que seas fotógrafo, videógrafo o que no tengas ni idea de cómo funciona un micrófono. En este caso sólo tienes que hacer una cosa: darle alas a tu idea.

 

Nadie lo hará como lo haces tú.

Y eso te lo puedo asegurar.

Ponte en manos de un profesional, déjate aconsejar y que te haga un vídeo que sea una pasada. No lo dudes. Pero ten en cuenta que no estarás haciendo vídeo marketing: estarás haciendo un vídeo para redes sociales.

Si por el contrario prefieres invertir tu tiempo y tu esfuerzo en conocer en primera persona lo que funciona y lo que no con tu audiencia, cómo se elabora una estrategia de vídeo marketing a medida y lo divertido que puede llegar a ser hacer tus propios vídeos, en ese caso mi mejor consejo es que te pongas con ello.

Empieza a usar el vídeo. YA.

Crea algo que sea digno de ver, comentar y compartir. Algo que enriquezca el día a día de aquellos que te siguen. Si consigues que tus vídeos aporten algo más, pero de valor. Habrás comenzado el camino hacia la viralidad.

 

¿Quieres aprender a usar el vídeo en redes sociales? Te invito a mi master class gratuita sobre vídeo marketing.

 

Ahora tienes la oportunidad de acceder completamente GRATIS a mi master class de vídeo Marketing, donde podrás de una vez por todas derribar esas barreras que te impiden comenzar con el vídeo.

¿Qué vamos a ver en esta clase?

  • Cómo crear una estrategia de marketing desde cero.
  • Cómo conseguir averiguar los canales en los que se encuentra tu audiencia.
  • Cómo averiguar las palabras clave de tu competencia.
  • Cómo mejorar el posicionamiento de tus vídeos.
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Comentarios

5 respuestas

    1. ¿Verdad que sí, Marta? Esto es como la Perestroika: al principio que sí, que cuando tú quieras… pero luego “es que me viene mal”, “por las tardes ando muy liado”… (chiste homenaje a Muchachada Nui)

      :)

  1. JAJA, ME ENCANTAN EL número 5. HICISTE UN VÍDEO Y NO TE TRAJO NI UN CLIENTE NUEVO, y el 8, el único negocio del mundo que no quiere crecer! jeje. Es curioso como algunas excusas sirven para infinidad de sectores y negocios. Son caminos recurrentes en los que caemos todos alguna vez.
    Gran post Pepe. ¡Saludos!

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